Corri, Sandra, corri…

Contrordine, compagni. Sandra Torres, moglie-divorziata dell’attuale presidente, Àlvaro Colom, potrà candidarsi alle prossime elezioni presidenziali. Lo ha deciso oggi, 8 luglio, una corte d’appello del Poder Judicial de Guatemala, contraddicendo una precedente sentenza della Corte Suprema Elettorale (che Suprema è, evidentemente, solo in termini molto relativi). La Costituzione guatemalteca vieta la partecipazione alla contesa elettorale presidenziale a tutti i parenti stretti del presidente in carica. Ed era opinione comune che il divorzio tra Sandra e Àlvaro – fino a quel momento una coppia felice – non fosse che un trucco per aggirare questa disposizione.

Salvo nuovi colpi di scena – all’ordine del giorno in questa vicenda – Sandra Torres potrà ora essere cadidata presidenziale sotto le bandiere della UNE (Unidad Nacional de la Esperanza)

Ecco quello che scrive al proposito l’agenzia EFE

 

Una sala de apelaciones del Poder Judicial de Guatemala ha otorgado hoy un amparo a la ex primera dama del país Sandra Torres y ha ordenado su inscripción como candidata presidencial, que había sido rechazada en tres ocasiones por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) por considerarla ilegal. Según fuentes del partido oficialista Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), el tribunal electoral había violado el derecho político de elegir y ser electa de la exesposa del presidente Álvaro Colom.

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El Registro de Ciudadanos y el pleno de magistrados del TSE rechazaron en tres oportunidades la inscripción a Torres bajo el argumento de que cometió “fraude de ley” al divorciarse, en abril pasado, del presidente Colom, para evadir la prohibición constitucional que le impide postularse como candidata presidencial. Según la Constitución, se prohíbe a los familiares del presidente de turno aspirar a la primera magistratura del país.

La petición de amparo, según las fuentes, fue interpuesta por los abogados de la UNE el pasado martes, bajo el argumento de que el tribunal electoral “violenta los derechos humanos y políticos” de Torres al negar su inscripción.

De quedar firme el amparo otorgado hoy a Torres el TSE deberá inscribir su candidatura, sin embargo, esa decisión aún puede ser apelada ante la Corte de Constitucionalidad (CC), máximo tribunal del país, por cualquier grupo que considere que la participación electoral de la exprimera dama es ilegal.

Las autoridades electorales también rechazaron el miércoles la candidatura presidencial del ex pastor evangélico Harold Caballeros, del derechista partido Visión con Valores (VIVA), por una prohibición constitucional que impide a los ministros religiosos aspirar a la presidencia del país. Caballeros, fundador del ministerio Shaddai, una denominación evangélica que tiene más de 12.000 miembros en Guatemala y que cuenta con más de 80 iglesias filiales en varios países de América Latina y Europa, renunció a su ministerio religioso en febrero de 2006.

Sin embargo, el Registro de Ciudadanos consideró que Caballeros, al igual que Torres, incurrió en “fraude de ley” al renunciar a su ministerio religioso para evadir la prohibición.

Guatemala celebrará elecciones generales el próximo 11 de septiembre para elegir presidente, vicepresidente, 158 diputados al Congreso, 20 al Parlamento Centroamericano y 333 corporaciones municipales para el periodo 2012-2016.

Ed ecco come stavano le cose prima della svolta:

 

Il “divorzio alla guatemalteca” non ha funzionato. E Sandra Torres – salvo ancora possibili, seppur improbabili, svolte legali – resterà senza la presidenza alla quale bramava e senza il marito – l’attuale capo di Stato Àlvaro Colom – da lei ripudiato per aggirare la legge che impedisce ai parenti stretti dei presidenti in carica di porre la propria candidatura per la successione. Così ha deciso il Tribunale Elettorale. E così Pablo Ordaz, corrispondente di El País di Madrid racconta gli eventi

PABLO ORDAZ – México – 01/07/2011

No es un culebrón, pero lo parece. El pasado 8 de abril, el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, y su esposa, Sandra Torres, decidieron poner fin a 14 años de convivencia. Tras seis años de novios y ocho de casados, firmaron el divorcio. Las malas lenguas se apresuraron a insinuar que aquella decisión solo era un paripé para que Sandra Torres pudiera presentarse como candidata a la presidencia de la República, algo que la Constitución guatemalteca prohíbe expresamente a los familiares directos de quienes han ostentado tan alta distinción. Consultado el presidente Colom, dijo que aquella interpretación era “un infundio”. Sin embargo, solo un mes y dos días después, la recién divorciada presentó su candidatura a la presidencia por el UNE (Unidad Nacional de la Esperanza), el mismo partido que sostiene a su ya exmarido en el poder. Su fotografía invadió las calles del país ante la cita electoral del 11 de septiembre. Pero ahora el Tribunal Electoral acaba de rechazar su inscripción por “fraude de ley”.

Para optar a un matrimonio de conveniencia hace falta fingir amor. Para hacer creíble un divorcio de conveniencia es por tanto razonable demostrar desamor. Álvaro Colom y Sandra Torres acaban de suspender el reto. Si las fechas en que consumaron su ruptura ya eran de por sí sospechosas -en plena precampaña electoral-, la rápida inscripción de Torres como candidata en el Registro de Ciudadanos terminó por poner a la operación el cascabel de la sospecha. Para rematar, a mediados de junio, Torres fue ingresada en un hospital para ser operada -según la versión oficial- de apendicitis. El portavoz del Gobierno dijo que el presidente solo la había llamado por teléfono para interesarse por su salud. Colom, católico a carta cabal, prefirió no mentir: sí, había estado junto a ella en el lecho del dolor.

El Tribunal Electoral decidió finalmente el miércoles rechazar la inscripción de la exprimera dama. El párrafo en el que explica la decisión no solo supone un varapalo para la candidata frustrada, sino también para el presidente en ejercicio: “No puede optar [a la presidencia] por la prohibición expresa contenida en el artículo 186 literal c) de la Constitución de la República de Guatemala y por el fraude de ley en que se ha incurrido, según lo establecido por el artículo 4 de la Ley del Organismo Judicial”. Aunque Sandra Torres tiene opción de recurrir y ya ha mostrado su intención de hacerlo, el alto tribunal no se anda con rodeos. Sostiene que su divorcio de Colom “no puede nunca enervar la prohibición taxativa y categórica” que dicta la Constitución de Guatemala. Según el artículo 186, los familiares del presidente, hasta el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad, no pueden optar al cargo. Hasta el divorcio de conveniencia, Sandra Torres se encontraba en el primer grado de afinidad.

¿Último capítulo del culebrón? Seguramente no. Los dirigentes del UNE y de la Gran Alianza Nacional (partido con el que concurre en coalición) ya han anunciado que recurrirán la medida y que, si es menester, enviarán a sus partidarios a manifestarse ante el Tribunal Electoral. En un país que, según reconoce el mismo presidente, está a dos pasos de convertirse en el primer narcoestado de América Latina, puede suceder cualquier cosa. Y ninguna será una sorpresa.

 

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